El origen de una joya con historia: así nació mi marca

Hay decisiones que marcan un antes y un después. En mi caso, todo comenzó después del nacimiento de mi cuarta hija, cuando sentí la necesidad de estar más presente con mi familia, de vivir el día a día con mis hijos y, al mismo tiempo, encontrar una forma de expresar mi creatividad y trabajar con libertad.
Sin expectativas ni planes definidos, empecé a diseñar joyas desde mi casa. Al principio eran piezas simples: unos aros de perlas, unas argollas de matrimonio, una medalla para un bautizo. Las hacía en mis ratos libres, siempre con dedicación y cariño, para personas cercanas que confiaban en mí. Cada detalle importaba, porque sabía que no era solo un accesorio: era parte de un momento especial.
Con el tiempo, ese hobby se transformó en una pasión. Y esa pasión, en una marca que hoy representa una parte profunda de quién soy.
Natalia Skewes Joyas: más que una marca
En Natalia Skewes Joyas creamos piezas de alta joyería hechas a medida y por encargo, con diseños clásicos, elegantes y femeninos. Trabajo junto a expertos joyeros en talleres locales, seleccionando materiales de primera calidad y cuidando cada etapa del proceso con dedicación.
Cada joya que diseño está pensada para durar toda la vida y contar una historia única: la tuya.
Lo que hace especial a una joya hecha a mano
Para mí, una joya no es solo un objeto valioso. Es un símbolo. Un recuerdo. Por eso, cada pieza es diseñada con la intención de reflejar sentimientos y momentos que merecen ser celebrados: un nacimiento, un aniversario, una promesa, una legado.
Lo artesanal tiene alma. Y eso es lo que busco transmitir en cada diseño: personalidad, autenticidad y valor sentimental.
Diez años, miles de historias
Han pasado más de diez años desde que hice mi primera joya, y en este tiempo hemos creado más de 2.000 piezas únicas para clientas que han confiado en nosotros para acompañarlas en momentos importantes. Nuestra comunidad ha crecido en redes sociales y hoy tenemos una web donde compartimos colecciones, ideas, novedades y también historias como esta.
Sigo diseñando con la misma ilusión del principio. Saber que hay mujeres que usan nuestras joyas a diario, que las regalan con emoción o que las guardan como un tesoro, es lo que me motiva cada día a seguir creando.
La joyería me inspira, me mueve, me conecta con los demás. Es mi trabajo, sí, pero también es mi forma de dejar huella.